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Por qué la personalización es la clave en medicina estética

Medicina estétitca

Por qué la medicina estética ya no puede ser estándar

Hace años, muchas personas acudían a consulta con una fotografía de referencia que habían visto en redes sociales o revistas y una petición clara: parecerse a otra persona. Hoy, esa tendencia ha quedado atrás. La medicina estética ha evolucionado hacia un enfoque mucho más consciente, saludable y personalizado.
 
Actualmente, las pacientes buscan verse mejor sin dejar de ser ellas mismas. Buscan naturalidad, equilibrio y bienestar. Este cambio se percibe claramente tanto en la medicina estética como en la cirugía plástica.

Un ejemplo claro es la cirugía mamaria: antes predominaban los aumentos por motivos estéticos; hoy, cada vez son más frecuentes las reducciones mamarias por comodidad, salud postural o calidad de vida. En medicina estética sucede algo similar: el objetivo ya no es “verse distinta”, sino verse bien y sentirse mejor.

El auge de la medicina estética personalizada

La frase que más escuchamos en consulta lo resume todo: “Quiero que se note que estoy bien, pero que no se note que me he hecho algo.”. Es decir, se busca un resultado natural, armónico y proporcionado, y que no altere los rasgos de cada persona. O, en otras palabras, adaptado a cada paciente.
 
Por eso la medicina estética ha pasado de ser estándar a completamente personalizada. Cada persona y cada caso es único, y como tal necesitará unos tratamientos adaptados a sus rasgos, objetivos y bienestar emocional. Esto es especialmente importante para la medicina estética, ya que ofrece resultados muy sutiles y personalizados.


 
En la clínica Jordán Barres tenemos claro que no queremos ofrecer un servicio genérico, sino una experiencia integral y a medida para realizar la belleza individual y potenciar la autoestima del paciente. Los cánones universales son cosa del pasado, no existe un molde para la belleza.

Factores que determinan un plan estético personalizado

Soy de las que pienso que la individualidad de cada persona define nuestra belleza. De ahí la importancia de los enfoques personalizados en la medicina estética. La individualidad del paciente es nuestra gran premisa porque, además de mejorar la apariencia física, contribuirá al bienestar emocional.

Por eso, en la primera consulta de una paciente es muy importante que ella nos cuente sus expectativas y necesidades. Además, podremos adaptar el tratamiento en función de sus particularidades.

Edad y momento vital

No haremos el mismo plan para una paciente de 60 años con piel madura, que busca corregir firmeza o volúmenes que para una paciente de 30 años que lo que quiere es prevenir y mantener una piel sana de su rostro. Cada etapa requiere estrategias distintas.

Tipo de piel

La piel seca, mixta o grasa responde de forma diferente a los tratamientos. La hidratación, la densidad dérmica o la tendencia a la flacidez influyen directamente en el plan estético.

Objetivos personales

Escuchar al paciente es clave. Aunque el criterio médico es fundamental, el tratamiento debe alinearse con sus expectativas, siempre desde un enfoque realista y saludable.

Estilo de vida

Ejercicio, estrés, alimentación, rutinas… Todo influye y lo tenemos en cuenta como parte del diagnóstico

Historial médico

Debemos conocer todo lo que afecte al estado de salud de las pacientes y también si se han sometido a operaciones o tratamientos estéticos con anterioridad. Solo así podremos establecer un plan óptimo.

Beneficios reales de la medicina estética personalizada

Los beneficios de adaptar los tratamientos de medicina estética a cada caso particular son muchos. Los resultados son más precisos, naturales y duraderos. Además el paciente terminará mucho más satisfechos, porque los tratamientos están alineados con sus necesidades y expectativas, además de enfocar el proceso desde un abordaje holístico: nos importa el bienestar físico y el emocional. Porque nuestros objetivos son realistas y se van cumpliendo de forma progresiva.

El mejor ejemplo es el relleno de labios. Aún hoy en día se siguen viendo las llamadas ‘bocas de pato’, unos resultados exagerados. Esto se debe a un exceso de ácido hialurónico. Siempre digo que los labios tienen que conservar su forma natural, con un arco de cupido bonito. Y la receta para ese objetivo es inyectar poco a poco y de forma progresiva.

En un caso real de una paciente, cumplimos su expectativa de conseguir más volumen en sus labios en tres años. Quería, además, un resultado natural. Siempre digo que el tratamiento de labios es un reto. Requiere ajustar la planificación de cada paciente y hacerlo de forma progresiva.

En la primera sesión infiltramos una pequeña cantidad de ácido hialurónico. Después, esperamos un tiempo prudencial para que el volumen se adapte perfectamente al labio sin obtener una forma extraña, desproporcionada y poco natural. Lo fuimos valorando con el tiempo y finalmente realizamos dos sesiones más. Un proceso personalizado de tres años que terminó con el resultado que la paciente nos había pedido. Y fue posible gracias a otra de nuestra máxima: el seguimiento continuo.
 
Para nosotros, el trato con el paciente empieza desde que entra por la puerta y va mucho más allá de la cirugía o el tratamiento. Realizamos evaluaciones periódicas y damos instrucciones para los cuidados en casa, además de disponer de un teléfono con atención las 24 horas. En función del caso, también podemos ir valorando ajustar el tratamiento o combinarlo para potenciar aún más los resultados.

Tecnología al servicio de la personalización

Otro de los grandes cambios de los últimos tiempos es el uso de la tecnología. Permite una personalización más precisa porque mejora la calidad de los tratamientos adaptados.

Todo el uso de aparatología y láseres, con un enfoque detallado para conseguir un resultado natural y seguro, se beneficia de este avance tecnología. Y en la clínica siempre contamos con lo último en aparatología avanzada y en láseres.


 
Un ejemplo es el último en llegar: el láser Alma Harmony. Es una herramienta muy poderosa ya que reúne las tecnologías luz y láseres más potentes del mercado en una sola plataforma, lo que nos ofrece una amplia gama de posibilidades de tratamiento.

Nuestra forma de entender la medicina estética

Siempre digo que en Jordán Barres tenemos unos mandamientos que siempre cumplimos: naturalidad, confianza, seguridad y bienestar a largo plazo.
 
La naturalidad es lo que nos guía a la hora de aconsejar a las pacientes. Queremos que después del tratamiento se sigan sintiendo ellas y que los resultados sean armónicos y proporcionales a su figura. Por eso “naturalmente tú” es uno de nuestros lemas.
 
Además, desde la primera consulta buscamos que se genere una confianza mutua con la paciente. Cuando ven que las escuchamos y que queremos adaptarnos a las características, necesidades y expectativas de su caso particular, enseguida se siente con confianza para seguir el proceso.
 
La seguridad es otra de nuestras prioridades. La evaluación previa hace que todo el proceso sea mucho más seguro porque conocemos todo el historial médico y minimizamos los riesgos y los efectos secundarios. No son soluciones genéricas.
 
Por último, siempre digo que en Jordán no tenemos fórmulas, ni milagros, ni trucos de magia. En función del tratamiento, no podemos ofrecer resultados increíbles al instante, porque eso sería contraproducente. Apostamos por el bienestar a largo plazo para que se cumplan todas y cada de las expectativas de nuestras pacientes.

Artículo redactado por: Dra. Mª Dolores Llopico Vilanova Médica especialista en medicina estética y láser Nº de colegiado: 1204599
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