Reducción de pecho

Reducción de pecho

Antes y después: Reducción de pecho

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Escuchamos


Nuestra paciente, de 45 años, vino a nuestra clínica porque el tamaño de su pecho llevaba años afectando su vida. Nos contó que, debido a esto, se sentía incómoda tanto física como emocionalmente. Actividades tan simples como vestirse o hacer ejercicio se habían vuelto complicadas. Además, el peso le causaba dolores frecuentes en el cuello y la espalda. Su mayor deseo era recuperar su libertad de movimiento y bienestar.

 

Diagnosticamos


Desde la primera consulta, nos centramos en entender exactamente qué deseaba: un pecho más pequeño pero que siguiera guardando proporción con su cuerpo. Tras escuchar sus expectativas y realizar una exploración detallada, determinamos que la mejor opción era una reducción mamaria

Este procedimiento no solo reduce el tamaño del pecho, sino que también lo eleva y mejora su forma. La técnica en T invertida permite retirar el exceso de piel, grasa y tejido mamario, logrando un pecho más proporcionado y estéticamente equilibrado.

Para que la paciente pudiera tener una idea clara del resultado, utilizamos la tecnología de simulación 3D Crisalix, que le mostró una representación precisa de cómo sería su nuevo pecho. Siendo peluquera, la paciente quería saber cuándo podría retomar su rutina. Le explicamos que, tras 15 días, podría conducir y regresar al trabajo con precauciones.

La cirugía se realizó en el hospital Vithas de Castellón, bajo anestesia general. Optamos por no utilizar redones (drenajes), lo que facilitó una recuperación más cómoda. Tras pasar una noche en el hospital, regresó a casa con su sujetador post quirúrgico, y nos comentó lo sorprendida que estaba por la ausencia de dolor.

 

Potenciamos


Un año después de la intervención, la paciente experimentó grandes mejoras en su calidad de vida:

  • Un pecho más firme, cómodo y acorde a su figura.
  • Mejora física: la reducción de pecho eliminó los dolores crónicos de cuello y espalda, mejorando su movilidad.
  • Bienestar emocional: al sentirse más ligera y liberada de las molestias físicas, la paciente disfruta de una vida más plena.

Gracias a una atención continua y personalizada, nos aseguramos de que el proceso de cicatrización fuera óptimo, logrando cicatrices casi imperceptibles y resultados que superaron las expectativas de Alicia. La reducción mamaria no solo transformó su aspecto, sino también su bienestar físico y emocional.

Ahora disfruta de una nueva etapa, más cómoda y feliz con su cuerpo.

 

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