Recambio de prótesis

Recambio de prótesis

Antes y después: Recambio de prótesis

Antes
Después
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Después
Antes
Después
Antes
Después

Escuchamos

En nuestra consulta nos encontramos con muchas historias distintas, pero todas tienen un punto en común: detrás de cada intervención hay una mujer que quiere sentirse bien con su cuerpo, recuperar naturalidad y vivir tranquila. 

El caso que presentamos hoy es especial y no representa lo que suele ocurrir en un aumento de pecho. La mayoría de nuestras pacientes disfrutan de una recuperación temprana, segura y sin complicaciones. Pero esta paciente, que venía de otra clínica, había pasado ya por tres cirugías mamarias. Su primera intervención fue un aumento de pecho realizado hace 17 años.

Cuando llegó a nuestra consulta, lo primero que hicimos fue escuchar. Queríamos entender cómo habían sido estos años para ella, qué esperaba realmente de su pecho, qué le preocupaba y qué emociones llevaba acumuladas. A veces, la parte emocional pesa tanto como la física, y abordarla con respeto es clave para que la paciente entre a quirófano tranquila y salga confiada. 

Su motivo de consulta era claro: la rotación constante de los implantes le molestaba físicamente y le generaba un complejo que afectaba a su día a día. Llegaba cansada, con miedo a otra decepción y preocupada por enfrentarse a un nuevo postoperatorio.

En esa conversación, más que miedo, encontramos algo muy claro: ganas de volver a verse bien y de cerrar un capítulo largo. Y ese fue nuestro punto de partida.

Diagnosticamos

Tras su primer aumento de pecho por vía hemiperiareolar y en plano submuscular, el embarazo modificó la forma del pecho y cuatro años después tuvo que volver a operarse. En esa segunda intervención le colocaron implantes de 400 cc, pero desde el inicio notó algo que no debía ocurrir:  los implantes se movían, giraban y no ofrecían estabilidad.

En 2018 intentaron solucionarlo con implantes de 700 cc y, más adelante, con prótesis más planas y de menor proyección. Ninguna de estas soluciones fue efectiva. Tras el diagnóstico, vimos que no se trataba simplemente de cambiar los implantes; era necesario reconstruir la estructura interna del pecho para garantizar estabilidad y un resultado duradero.

Le planteamos una cirugía reconstructiva completa. Los implantes anteriores estaban íntegros, pero no trabajaban en un plano adecuado para su anatomía. Por eso creamos un nuevo plano quirúrgico más firme y estable, en el que colocamos implantes de 300 cc, proporcionados y adaptados a su cuerpo.

Además, realizamos una mastopexia en T, una técnica que permite reposicionar el complejo areola-pezón, ajustar el exceso de piel y devolver una forma más juvenil y natural al pecho. Y, como en cada caso, acompañamos esta cirugía con todo lo que marca la diferencia en la experiencia de nuestras pacientes:

Unidad de Recuperación Temprana

Nuestro protocolo está diseñado para que las pacientes vuelvan a su vida cotidiana lo antes posible, con menos molestias, más comodidad y un seguimiento muy cercano. 

Unidad de Cicatrices Postquirúrgicas

Controlamos la evolución de las cicatrices, aplicamos tratamientos láser específicos y realizamos un seguimiento continuo para que no tengas que preocuparte de nada. Nosotros nos ocupamos de todo.

Con este abordaje integral no solo corregimos el problema, devolvimos tranquilidad. 

Potenciamos

  • Pecho más firme, juvenil y proporcionado.
  • Vida más cómoda de la paciente.
  • La recuperación de la calma y la tranquilidad mental que tanto necesitaba.
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