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Tipos de rinoplastia: ¿qué necesita tu nariz?

31 agosto 2026
rinoplastia

Cuando una persona nos dice que quiere hacerse una rinoplastia, la siguiente pregunta suele ser: ¿qué tipo de rinoplastia necesito?

Y aquí no hay una respuesta que sirva para todo el mundo.

Hay pacientes que llevan años sin sentirse cómodos con su perfil. Otros que no están contentos con la forma de su nariz, pero además tienen dificultades para respirar. También hay quienes ya se han operado y quieren corregir o mejorar el resultado.

Por eso, aunque todas hablen de "operarse la nariz", cada una llega a consulta por un motivo diferente.

Y eso es precisamente lo que tenemos que entender antes de decidir cómo abordar una rinoplastia.

¿Cuántos tipos de rinoplastia existen? 

No existe una única clasificación de los tipos de rinoplastia. Podemos hablar de rinoplastia estética o funcional según el objetivo, de rinoplastia abierta o cerrada según el abordaje y de rinoplastia primaria, secundaria o reconstructiva según las características del caso.

Rinoplastias según el objetivo

Aunque en Jordán Barres siempre usamos la técnica ultrasónica, y a efectos prácticos no varía, sí que es importante para el proceso y la confianza de la paciente que conozcamos el objetivo de la rinoplastia.

Rinoplastia estética

Es probablemente el tipo de rinoplastia que más conocemos. El objetivo es modificar determinados aspectos de la nariz para conseguir una mayor armonía con el resto del rostro.

La motivación puede ser muy diferente en cada paciente.

Una persona puede sentirse incómoda con una giba nasal que destaca demasiado de perfil. Otra puede considerar que su nariz es demasiado grande o ancha. También puede querer modificar la punta, corregir una desviación visible o simplemente conseguir unas proporciones con las que se sienta más cómoda.

Y aquí hay algo importante: no se trata de buscar una nariz perfecta.

La nariz tiene un papel protagonista en el rostro, por lo que cualquier cambio debe tener en cuenta las facciones de cada persona. El objetivo es que el resultado tenga sentido dentro de ese rostro y respete sus proporciones.

Rinoplastia funcional

En la clínica también nos encontramos muchos casos de pacientes que quieren realizarse una rinoplastia no tanto por motivos estéticos, sino para respirar mejor. Una de las causas más frecuentes es la desviación del tabique nasal. El tabique es la estructura que separa las dos fosas nasales y está formado por hueso y cartílago. Cuando presenta una desviación, puede dificultar el paso del aire.

Esta alteración puede estar presente desde el nacimiento, aparecer durante el desarrollo o producirse después de un traumatismo. Además, esto suele derivar en la necesidad de respirar por la boca, lo que por la noche puede provocar sequedad en la boca, ronquidos, síndrome de apena obstructiva y otros problemas.

En estos casos, el objetivo de la cirugía no es cambiar la apariencia de la nariz, sino mejorar su función.

Rinoseptoplastia: cuando buscamos mejorar estética y respiración

¿Y qué ocurre cuando una paciente quiere mejorar la forma de su nariz y, además, tiene dificultades para respirar?

Es posible abordar ambos aspectos en una misma intervención. Es lo que conocemos como rinoseptoplastia.

Por ejemplo, una paciente puede acudir porque no le gusta su perfil debido a una giba nasal y, durante la valoración, detectar también una desviación del tabique que afecta a su respiración.

En estos casos, la cirugía permite trabajar tanto la parte estética como la funcional. De hecho, es bastante habitual que ambos aspectos estén relacionados.

Rinoplastia según la técnica y tecnología utilizada

Rinoplastia abierta 

En la rinoplastia abierta se realiza una pequeña incisión en la columela, la zona que se encuentra entre las dos fosas nasales.

Este abordaje permite al cirujano tener una visión más amplia de las estructuras nasales y puede ser especialmente útil en determinados casos.

Rinoplastia cerrada

En la rinoplastia cerrada, las incisiones se realizan en el interior de las fosas nasales, sin una incisión externa en la columela.

¿Una es mejor que la otra? No necesariamente. La elección depende de cada caso, de la anatomía de la nariz y de los cambios que sea necesario realizar.

Por eso no tiene mucho sentido decidir de antemano que quieres una rinoplastia abierta o cerrada sin haber estudiado primero tu nariz.

Rinoplastia ultrasónica

En Jordán Barres utilizamos la rinoplastia ultrasónica, que permite trabajar determinadas estructuras óseas mediante energía ultrasónica. Una de las ventajas que buscamos con esta tecnología es poder trabajar el hueso de una forma más precisa y controlada. 

Y, aunque cada paciente evoluciona de manera diferente, esto puede ayudar a conseguir un postoperatorio más cómodo, con menos inflamación y hematomas. De esta forma, la recuperación de la rinoplastia ultrasónica es mucho más rápida que la de la rinoplastia tradicional. 

Los pacientes apenas tienen dolor y la molestia, que es mínima, desaparece enseguida. Además, la vuelta a la actividad cotidiana se reduce a tan solo una semana. En cuanto a los resultados, empiezan a apreciarse a los 15 días, aunque para el resultado definitivo hay que esperar un año.

Eso sí, hay una diferencia importante que conviene aclarar: rinoplastia ultrasónica y rinoplastia abierta o cerrada no son exactamente lo mismo.

La primera hace referencia a la tecnología que utilizamos para trabajar determinadas estructuras; abierta o cerrada hace referencia al abordaje quirúrgico.

Rinoplastia secundaria: cuando ya has pasado por una cirugía

Hay pacientes que llegan a consulta después de haberse operado anteriormente.

Puede que el resultado no sea el que esperaban, que haya aparecido algún problema funcional o que simplemente quieran hacer una corrección. En estos casos hablamos de rinoplastia secundaria.

Aquí el estudio previo cobra todavía más importancia, porque ya se ha intervenido sobre las estructuras de la nariz y hay que saber exactamente qué se hizo y qué posibilidades existen.

No es lo mismo trabajar sobre una nariz que nunca ha sido operada que hacerlo sobre una que ya ha pasado por quirófano.

Rinoplastia reconstructiva

La rinoplastia reconstructiva tiene un objetivo diferente: recuperar o reconstruir la estructura de la nariz cuando ha sufrido daños importantes.Puede ser necesaria después de un traumatismo, determinadas enfermedades u otras circunstancias que hayan afectado a la nariz.

En estos casos, además de la estética, recuperar una buena función nasal puede ser una parte fundamental del tratamiento.

El Método Jordán Barres

No tienes por qué llegar a consulta sabiendo qué tipo de rinoplastia necesitas. Ese es nuestro trabajo.

Cada nariz es diferente y, antes de hablar de técnicas, queremos entender qué te preocupa y qué te gustaría conseguir. Por eso, nuestra primera consulta empieza escuchándote: qué cambiarías, qué te incomoda…

Después de estudiar tu anatomía y conocer tus objetivos, valoramos qué procedimiento puede ser más adecuado para ti y te explicamos qué podemos conseguir, cómo lo haríamos y por qué. Además, durante la valoración utilizamos un simulador 3D que nos permite visualizar junto a ti una aproximación de los cambios que estamos planteando. 

Al final, nuestro objetivo es sencillo: que antes de dar el paso tengas claro qué vamos a hacer, por qué lo vamos a hacer y qué resultado podemos esperar. 

Caso real: rinoplastia ultrasónica y corrección de desviación

Sofía cargaba desde siempre con la inseguridad que le provocaba la giba de su nariz y una leve desviación. Esto no solo afectaba a su apariencia, sino que también le dificultaba el respirar, especialmente por el orificio nasal izquierdo. Por fin se decidió dar el paso y confió en nosotros para abordar estas preocupaciones.

En la primera visita de una rinoplastia, después de escuchar sus necesidades, le mostré una simulación 3D para que pudiera ver un adelanto del resultado. De esta forma, Sofía pudo hacerse una idea del resultado final, algo vital debido al protagonismo que tiene la nariz en el rostro. Este paso ayudó a despejar dudas y a darle confianza para el gran paso.

Después de la rinoplastia, Sofía pasó una noche en el hospital y regresó a casa con una férula nasal que retiré a la semana siguiente. Enseguida me dijo que tenía entendido que era una cirugía mucho más dolorosa y que en su caso no había sido así para nada. Ahora, respira perfectamente y presume de una renovada confianza.

Ni giba nasal, ni desviación del tabique nasal. Una mejora estética y a la vez una mejora funcional.

Artículo redactado por: Dr. Jordán Barres Médico especialista en cirugía plástica, reparadora y estética. CEO & Founder. Nº de colegiado: 4619286
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