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‘Masculook’: nuestro programa de masculinización facial para hombres

marcar mandibula masculinizacion facial

El rostro es el espejo del alma. La búsqueda de una apariencia facial más masculina ha ido ganando popularidad en los últimos años. Una mandíbula marcada, mentón con más proyección y pómulos marcados son características comunes de lo que se considera el rostro masculino más atractivo.

La masculinización facial es idónea para hombres que buscan realzar sus rasgos masculinos de forma sutil, que o bien cuentan con una mandíbula poco marcada o con una ligera pérdida volumétrica. 

Consiste en un conjunto de técnicas médico-estéticas que personalizamos para embellecer a cada persona, y que se aplica en el tercio inferior de la cara. 

Se busca resaltar una mandíbula esculpida y definida, la frente y el mentón para lograr una apariencia más robusta y varonil manteniendo la autenticidad de los rasgos. 

Siguiendo nuestro método Jordán Barres, nuestros médicos estéticos estudian la estructura facial, el tipo de rostro de cada persona y proponen soluciones individualizadas y el mejor tratamiento para cada uno. 

Tipos de rostro en hombres

La proporción es la medida de la belleza. Partimos del tipo de rostro de cada persona, que se clasifican según su forma y proporciones teniendo en cuenta la anchura y altura de la cara en los puntos clave como el mentón, la mandíbula, los pómulos y la frente. 

  1. El rostro cuadrado se caracteriza por una mandíbula ancha y marcada. Suele vincularse a la masculinidad, la fuerza y la estabilidad. 
  2. El rostro ovalado o rectangular. La cara es más larga que ancha y las líneas son más suaves. Puede presentar una mandíbula ligeramente redonda o menos redondeadas. 
  3. En rostros redondos, estéticamente suele recomendarse la búsqueda de elementos que disminuyan la imagen de redondez y potencien la generación de ángulos. 
  4. El rostro en forma de diamante (hexagonal o de rombo) muestra pómulos más anchos y marcados, que destacan en anchura en comparación con la mandíbula y la frente. El mentón y la mandíbula tienden a estar marcados, por lo que se considera la forma masculina más armónica y atractiva. 

Cómo marcar la mandíbula y masculinizar el rostro

La mandíbula de diamante, icónica y angular es una mandíbula marcada símbolo de masculinidad, y se puede conseguir con la marcación mandibular -también llamado perfilado mandibular-, un procedimiento médico-estético que utiliza rellenos dérmicos, generalmente ácido hialurónico, para definir y esculpir la mandíbula y el mentón. Este proceso resalta las líneas y contornos, proporcionando una apariencia más fuerte y estructurada. 

 

Ácido hialurónico para la mandíbula

El ácido hialurónico, conocido por sus propiedades hidratantes y rellenadoras, se inyecta con una cánula en diferentes densidades, de forma precisa y estratégica, para definir la forma de la mandíbula, mejorar la estructura del rostro y armonizarlo. 

Generalmente, se realiza en una única sesión y se utilizan 4 viales de hialuronico -dos ultra deep y dos RHA. 

No es un tratamiento doloroso por la manera de trabajarlo y porque además el hialurónico incorpora anestésico con lo que se minimiza el dolor. Sin tiempo de recuperación, se puede hacer vida normal de forma inmediata. 

El resultado es duradero y natural de forma casi inmediata y con una duración de 18 meses. 

La marcación mandibular mucha veces va acompañado del remodelado o relleno del mentón también con ácido hialurónico para lograr una masculinización facial efectiva, y también con su aplicación en zonas adicionales, en pómulos para recuperar volumen o corrección de ojeras. Logramos así resultados integrales y una mejora en el equilibrio de todo el rostro. 

En nuestra clínica nos aseguramos de seguir las pautas más responsables para que no exista una huella estética negativa a largo plazo, respetando los periodos de degradación entre repeticiones y utilizando los productos más punteros y seguros del mercado.

Mewing: ¿funciona realmente esta técnica que ‘promete’ redefinir tu perfil facial?

El mewing es una técnica que se centra en la correcta postura de la lengua contra el paladar, la alineación mandibular y la respiración nasal. Sostiene que una correcta postura lingual puede influir en la estructura facial, promoviendo un desarrollo óseo más armónico y definido, y ha captado la atención de quienes buscan mejorar su estética facial sin recurrir a procedimientos invasivos.

Nuestro propósito es ayudarte a tomar las mejores decisiones en salud estética. ¿Qué inconvenientes puede tener su práctica? ¿Cuál es la veracidad de sus promesas para masculinizar el rostro?

Aunque hay testimonios de usuarios que reportan mejoras en la definición de la mandíbula, el perfil facial y la calidad de la respiración, la evidencia científica sobre la efectividad del mewing es limitada. La genética juega un papel crucial en la forma mandibular. 

Los expertos coincidimos en que, mientras puede tener beneficios en términos de postura lingual, respiración y oclusión dental, las expectativas sobre cambios estructurales significativos son limitados, especialmente en adultos, y cabe tener precaución. Se recomienda su uso complementario con tratamientos profesionales en casos específicos de desequilibrios óseos, y hay que tener cuidado con posibles riesgos que pueden surgir de una práctica incorrecta, como problemas en la articulación temporomandibular, hipertono muscular o desgaste dental. Es crucial practicarlo bajo supervisión profesional para evitar perjuicios y asegurar su efectividad, y acercarse con expectativas realistas y, preferentemente, bajo la guía de profesionales en ortodoncia y medicina facial. 

Artículo redactado por: Dra. Mª Dolores Llopico Vilanova Médica especialista en medicina estética y láser Nº de colegiado: 1204599
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